jueves, 30 de mayo de 2019

Asiento de Gel

Después de escuchar repetidas veces las bondades de ponerle gel al asiento de la moto para hacerlo más cómodo y aguantar mejor las largas tiradas en viajes de muchos kilómetros, así como mejorar el aspecto estético del tapizado, me decidí a hacerlo y para ello tocaba investigar a quien encargarlo. 

Es ampliamente conocido que en el mundo de la moto nacional hay dos empresas de referencia en el sector, Lolo Pámanes y Tapicerías de la moto Márquez. En cada provincia o comunidad autónoma habrá uno o más de un tapicero que se dediquen a estos menesteres, pero estos dos son la referencia en el mundo de la moto.

Mientras que Lolo Pámanes tiene una web fácil de consultar y donde a golpe de varios clics se puede hacer el encargo, Márquez funciona sobre todo a través de su página en Facebook y se puede contactar con él por el móvil o el Whatsapp. Ambos utilizan el mismo proceso para recoger y enviar el asiento (en caso de no poder desplazarte a Cantabria o Sevilla donde tienen sus talleres y disponen de cita previa). Una agencia de transporte viene a buscarlo a tu casa y al cabo de tres o cuatro días te lo entregan totalmente renovado. Para comprobar el proceso de tapizado e inclusión de gel se pueden ver los siguientes vídeos:



Finalmente y después de ver el resultado de sus tapizados por Tapicería Márquez en varios compañeros de fatigas moteras, me decidí por este. Y la verdad es que el resultado es fantástico, tanto estético como de confort, tal y como puede comprobarse en las fotografías adjuntas.

 
Impresionante aspecto


Logo personalizable

Sello de la empresa

Con el paso de los kilómetros y el uso intenso podré valorar con más criterio la comodidad y confort del nuevo asiento, pero en las salidas hechas hasta ahora no puedo estar más contento. El servicio es cómodo, rápido y de resultado espectacular. Y el precio resulta asequible, pues en ambos casos rondan entre los 260€ y los 360€, dependiendo de las opciones elegidas, con los portes incluidos.

domingo, 10 de marzo de 2019

Balneario de Cardó

Hoy la salida en moto me encamina hasta el balneario de Cardó. Es un mágico enclave situado en la provincia de Tarragona, perteneciente al municipio de Benifallet en el Bajo Ebro. Saliendo de Alcañiz y después de curvear por la N-420 hasta Gandesa, tomamos el desvío para rodar por la C-43. Preciosa esta carretera por los paisajes que podemos contemplar, lo revirado de su trazado y el buen estado del asfalto. Disfrutamos de ella hasta comunicar con la C-12 en Benifallet donde girando a su izquierda llegamos a Rasquera, población desde donde parte la estrecha carretera TV-3021 que nos lleva hasta las puertas del balneario. Desde la población hay 9 kilómetros hasta el lugar de aparcamiento.

Balneario de Cardó sobre el barranco de Sallent

El balneario de Cardó se encuentra situado en la Sierra de Cardó-El Boix sobre el barranco de Sallent, ofreciendo una espectacular vista a los visitantes de este lugar. Procede del antiguo convento de San Hilarión, levantado por los monjes carmelitas de la Paz de Cristo en torno al año 1605. No fue hasta 1617 cuando lo habitaron los monjes. Después de su exclaustración en 1835 y el abandono del lugar por los monjes que aún permanecían allí, se convirtió en balneario muy apreciado por sus aguas medicinales. En 1866 se ampliaron sus instalaciones debido al éxito cosechado entre las clases pudientes catalanas que encontraron aquí un lugar de reposo y retiro termal.

Durante la Guerra Civil a partir de 1938 fue empleado como hospital militar por parte del bando republicano. Una vez acabada la guerra el balneario volvió a abrir sus instalaciones en 1940. Finalmente en el año 1965 cerró definitivamente sus puerta debido a la falta de modernidad y adecuación de sus instalaciones.

Actualmente el balneario es propiedad del grupo Leche Pascual, que posee una planta embotelladora de agua junto a los antiguos edificios con la denominación de Manantial de Cardó. Aunque dicha planta dejó de estar operativa en el año 2007 debido a una paulatina disminución de producción y ventas, según la empresa. Existe un proyecto por parte de Leche Pascual para convertir el balneario en un hotel de lujo con servicios de hidroterapia. No es posible el acceso a las instalaciones.


Impresionantes vistas








Después de disfrutar un rato del entorno y desandar el camino de subida hasta Cardó, para la vuelta elijo la C-12 que nos lleva pegada al río Ebro hasta poco antes de Cherta, donde tomamos el desvío de la N-230b por Prat de Compte donde enlazamos la T-333 que entre curvas ofrece unas magníficas panorámicas del Parque Natural dels Ports para desembocar en Valderrobres y a través de la A-231 llegar de nuevo a enlazar con la N-420. 





domingo, 3 de marzo de 2019

Mirador del Ebro. Historia de Fayón

Hay lugares que tienen un encanto especial por diversos motivos que no llegamos a comprender hasta que no los visitamos y sentimos in situ su magnetismo y atracción. Algo de esto es lo que le ocurre al Mirador del Ebro, situado junto a la localidad zaragozana de Fayón, a cuyo lado se encuentra también una coqueta ermita que alberga a la virgen del Pilar, patrona del pueblo y receptora de la romería anual que aquí se celebra y que congrega a cientos de fayoneses cada 12 de octubre.

El encanto y la magia que se siente al acceder a este mirador puede proceder de las magníficas vistas sobre los ríos Ebro y Matarraña, así como del embalse de Ribarroja, de la privilegiada ubicación en que se encuentra situado o de la agitada historia que hay detrás de estos parajes que lo rodean. 

Confluencia de Ebro y Matarraña

Río Ebro, aguas arriba














En realidad el actual enclave de la población de Fayón data de 1967, año en el que el antiguo pueblo fue inundado por la construcción y llenado del embalse de Ribarroja. Pero esta inundación y desalojo del antiguo Fayón no fue ni tranquila ni justa. Los vecinos tuvieron que abandonar el pueblo precipitadamente. Según diversas versiones sin haber sido avisados previamente y sin haber concluido los expedientes de expropiación de casas y tierras. Aún hoy puede verse la torre de la antigua iglesia emergiendo de las aguas del Ebro.


Aquel antiguo pueblo llegó a tener más de 1800 habitantes, a la sombra de las minas de lignito de la zona que eran transportados en barca (llaut, como los llamaban aquí) a través del Ebro hasta la estación de tren cuya línea unía Madrid y Barcelona. Pero toda esa actividad se vio truncada un 20 de noviembre de 1967 cuando el pueblo fue inundado. A la empresa constructora de la presa, Enher (Empresa Nacional Hidroeléctrica Ribagorzana) le interesaba poner las turbinas en funcionamiento lo antes posible para comenzar a amortizar los altos costes de construcción, por lo que el llenado se hizo sin previo aviso y sin acabar de concluir las negociaciones de expropiación con los vecinos de Fayón.

Otro de los atractivos del mirador es la ermita de la Virgen del Pilar. Como no puede ser de otra manera es objeto de romería cada 12 de octubre. Los habitantes de Fayón salvan los 265 metros de desnivel desde el pueblo para pasar un día honrando a su patrona. El edificio es moderno y fue inaugurado en el año 1954. Está ubicada en el emplazamiento de un antiguo faro conocido como la Garita, que servía de comunicación por medio de señales luminosas como muchos de los que había a lo largo del Ebro y que en el siglo XVIII fueron nuevamente utilizados por los carlistas.


Rosa de los vientos en la ermita










Gran parte de la información contenida en esta entrada ha sido extraída de los testimonios de diversos vecinos que vivieron el desalojo de su pueblo y fue publicado por el periódico Heraldo de Aragón. Puede consultarse el artículo íntegro en el siguiente enlace.

domingo, 20 de enero de 2019

Casco Airoh Commander

El nuevo casco de la marca Airoh, denominado Commander, es un casco multiusos o mixto (carretera y offroad) del que todavía no hay mucha información por internet, aunque parece estar llamado a tener un importante éxito de ventas. En este post vamos a intentar rellenar esa falta de información y arrojar un poco de la luz que a mi me faltó cuando comencé a interesarme por él.

Después de haber probado en profundidad el casco durante más de 1000 kms paso a comentar lo que para mi tiene de bueno y de malo.  Hay que señalar que vengo de un casco modular, el Givi X.08 (siempre he usado modulares), por lo que las comparaciones a veces resultarán inevitables y sesgadas dada la diferencia de estilos entre ambos.

Diseño muy logrado y llamativo

En primer lugar al sacarlo de la caja sorprende su diseño y su poco peso (1,435 kg). Es muy afilado como corresponde a un casco offroad pero que en carretera también mejora su aerodinámica. 

Viene con una caja de accesorios entre los que destacan los anclajes para la GoPro tanto para usarla con visera como sin visera (con visera se instala con un simple clic. Sin visera es necesario atornillar el soporte al casco), pegatinas reflectantes y de la marca Airoh, el paravientos para colocar en la mentonera durante los meses más fríos, los embellecedores para cuando retiremos la visera y la lámina del pinlock incluido de serie. Por supuesto viene acompañado de diversos manuales. Tal vez se echa de menos algún recambio de componentes que pueden perderse o romperse como tornillería o tapas de plástico.

Anclajes GoPro

Anclaje GoPro con la visera puesta

Pinlock instalado

Una vez que nos lo colocamos en la cabeza el casco ajusta perfectamente (yo uso la talla M) sintiendo una ligera presión en los mofletes para nada incómoda, sino todo lo contrario al sentir que esta muy bien ajustado. Yo no he percibido presión incómoda en ninguna parte de la cabeza. Su poco peso hace que pasen los kilómetros sin sentir mucho cansancio.

A alta velocidad la visera no se nota en absoluto. Yo lo he usado siempre con visera y he ido comodamente sin vibraciones ni movimientos extraños o molestos. Incluso haciendo algún trayecto por autovía. Aprovecho para comentar que tanto la visera como la pantalla se desmontan con tornillos, por lo que es necesario llevar destornillador. Para la pantalla los tornillos son metálicos y se ven resistentes, pero para la visera la tornillería es de plástico transparente.

Tornillo para retirar la visera

Tornillo superior de la visera

Tornillo pantalla

 











El casco se puede llevar sin la pantalla y con gafas de offroad, como corresponde a un casco de su orientación. La pantalla dispone también de diversas posiciones de abertura desde completamente abierta hasta completamente cerrada.

La ventilación también me ha sorprendido gratamente. No se ha empañado la pantalla ni en los días más fríos y con niebla en que lo he usado. Falta comprobar durante los meses de calor si la ventilación que incorpora (una abertura en la mentonera y dos aberturas frontales además de otras dos aberturas no regulables traseras y en la parte de la nuca) es suficiente para no pasar mucho agobio dentro.

El cierre es por doble anilla con tira de tela, totalmente fiable y muy sencillo de poner y quitar. Viene con la abertura para instalar el sistema de comunicación de Airoh, aunque se pueden ajustar otros modelos de intercomunicadores del mercado.

Cierre doble anilla

Preparado para sistema comunicación

 









Está dotada de gafa solar interna cuyo accionamiento es un poco brusco, aunque la palanca que se encuentra en el exterior del casco es fácil de accionar en marcha y con los guantes puestos. Eso si, una vez que tenemos perfectamente localizada donde se encuentra, ya que al principio nos tocará tantear para localizar su posición. La opacidad es correcta y el ajuste también resulta correcto sin dejar zonas por la que se cuelen brillos o destellos molestos.

Visera solar interior


En definitiva es un buen casco, cómodo y versátil que podemos encontrar en torno a los 300€ en diferentes tiendas on-line. La relación calidad precio está muy bien para un casco que irá de lujo para las cada vez más numerosas motos trail del mercado que se aventuran por los caminos de tierra.

Pros:

* El ajuste a la cabeza es perfecto
* No se empaña en absoluto
* Peso muy contenido
* Gama de colores y gráficas muy variadas

Contras: 

* Pequeño ruido de siseo a alta velocidad
* Falta de recambio de algunas piezas
* Tornillería de plástico de la visera

domingo, 9 de diciembre de 2018

Laguna de Gallocanta y Cesta de Navidad de Mariano

Aprovechando el espléndido domingo que amanece, con un sol reluciente que enmascara un frío que no parece posible, nos decidimos Joaquín y yo a visitar la laguna de Gallocanta. En invierno es una verdadera delicia contemplar los millares de aves que la utilizan como lugar para pasar el invierno.

La ruta que elegimos nos va a llevar por Andorra, Oliete hasta Muniesa por la carretera A-1401. Desde aquí tomamos el desvío a Cortes de Aragón. La A-2514 nos lleva a Segura de Baños y Fonfría, donde al pasar por el alto que lleva el mismo nombre comprobamos que es aquí, en este Teruel profundo, donde realmente hace frío de verdad. Los puños calefactables de la moto funcionanado a tope de potencia y aún así las manos se quedan congeladas por la parte exterior. Joaquín me confirmaría después que estuvimos entre 2º y 4ºC.

En Fonfría tomamos la A-2513 que tras atravesar las pequeñas poblaciones de Olalla y Cutanda nos deja en Navarrete del Río a las puertas de Calamocha. Intentamos tomar un café en el archifamoso restaurante de Mariano, donde cada navidad se rifa una cesta por valor de medio millón de euros. Este año destaca el hermoso BMW i8 coupe que corona la entrada al recinto. Pero el domingo por la mañana permanece cerrado, así que nos tomamos un merecido café calentito con churros en el restaurante que hay justo enfrente.


Con el cuerpo un poco más entonado después de sacudirnos el frío que hemos pasado, vamos hacia la laguna por su margen izquierda, hacia el observatorio y centro de interpretación que se encuentra al pasar la localidad de Bello. Desde allí podemos observar millares de grullas repartidas por los campos de labor picoteando en busca de las semillas. Y cientos de ellas volando de acá para allá en esa característica formación en flecha. Es impresionante verlas y oírlas graznar.
Grullas en pleno vuelo
Después de esta primera parada vamos hasta Las Cuerlas, un pequeño pueblo agrícola y ganadero donde tomamos el camino de tierra que lleva a la ermita del Buen Acuerdo, que data del siglo XIII y debe su nombre a la Virgen del Buen Acuerdo. Cuenta la leyenda que la imagen de la Virgen estaba disputada por los pueblos de Gallocanta y Velilla de Jiloca, pero la Virgen se apareció a una pastorcita que le pidió un milagro. Dicho milagro culminó con la Virgen en la ermita, que era el sitio donde quería estar para escuchar el canto de los pájaros y los dos pueblos en buena lid.



Ermita del Buen Acuerdo


Seguimos por el camino de tierra que nos lleva hasta la población de Gallocanta rodeando la laguna. Pasado el pueblo paramos en el segundo centro de interpretación con que cuenta la laguna, este más grande, moderno y equipado. La entrada cuesta 2€ que creo están más que justificados para contemplar un espacio dedicado íntegramente a las aves, fauna y flora que puebla este entorno. Es muy adecuado para asistir con niños, ya que abundan los paneles y actividades interactivas que hacen muy amena la visita.

Centro de interpretación

Vista de la laguna de Gallocanta



















Una vez visitado el centro iniciamos el camino de vuelta con la intención de parar a almorzar algo, pues se ha hecho tarde y aún nos queda un rato hasta llegar a casa. Tomamos el camino que nos permite bordear completamente la laguna, pasando por El Berrueco y Tornos. Aquí paramos a almorzar en el restaurante-asador Las Grullas. Una última parada para repostar en Calamocha y ya sin parar de vuelta hacia Alcañiz, en esta ocasión por la vía rápida de la N-211.

domingo, 7 de octubre de 2018

NavaRiderDay 2018

Como cada año por estas fechas se celebra en Navarra el NavaRiderDay, una ruta mototurística organizada por Moto Rutas. La base de operaciones se sitúa en la ciudad de Pamplona y desde ahí diseñan una ruta para disfrutar de los paisajes e increíbles carreteras de la Comunidad Foral de Navarra y el País Vasco.

Ya hacía algún tiempo que me apetececía probar esta experiencia y ya que este año no pude ir a la Artic Pirineos, pues consideré que era una buena forma de quitarme el gusanillo rutero.

El viernes sobre las 19:30 llego al Parque de Antonutti en Pamplona para hacer las verificaciones pertinentes y recoger el pack de bienvenida, que este año incluye una camiseta, un pin, el pasaporte de sellado de los puntos de control (6 en total incluyendo salida en Pamplona y llegada al mismo sitio), pulsera, acreditación y diversas ofertas y promociones de los establecimientos patrocinadores. Después al hotel para cenar y pronto a la cama que al día siguiente toca madrugar.

Mi turno de salida estaba previsto a las 7:46 en el grupo nº 24, así que a las 7:15 salgo del hotel y me dirijo al Parque de Antonutti donde estaba la carpa de inicio de ruta. Todo muy bien organizado y sin aglomeraciones, a las 7:40 nos llaman para iniciar el protocolo de salida, 10 motos cada 2 minutos. Y comienza para mi la NavaRiderDay 2018. 

Salida desde el parque de Antonutti
El primer punto de control estaba en el Balneario de Elgorriaga, así que hasta allí nos encaminamos. Salgo de Pamplona por la PA-34 junto al grupo que tengo asignado. Rápidamente dejamos las vías concurridas que bordean la ciudad para tomar la NA-4101 hasta la localidad de Lizaso. Aquí cada uno va ya a su ritmo. Comienza a amanecer. Tomamos la NA-4242 hasta Ostiz. A continuación, tras un breve tramo por la N-120-A cogemos la NA-2520 y empieza un tramo realmente precioso entre densos bosques, muchas curvas y un buen asfalto. Bordeamos el embalse de Eugi que nos deja otras magníficas vistas y tomamos rumbo norte hasta Irurita. La NA-1210 nos lleva hasta el Balneario de Elgorriaga, primer punto de control donde tomo un bocadillo, un caldo caliente (sigue haciendo mucho frío a estas horas) y un café. Sello el pasaporte y a continuar la marcha.

Zona de sellado de pasaportes

Balneario de Elgorriaga
Balneario. Foto cortesía de la organización

Desde el balneario volvemos a tomar rumbo norte para llegar a Lesaca. Aquí comienza otro tramo increíble de carreteras rodeadas de espesos bosques de pino. Las cumbres se ven cubiertas de nubes y a medida que asciendo comienza a hacer su aparición una tenue niebla. Al comenzar el descenso hacia Rentería se disipa por completo. En este tramo el tráfico se hace denso y hay que estar muy atentos a las indicaciones para no perderse. Pronto veo las indicaciones a Goizueta y tomo la GI-3410 en la que vuelvo a disfrutar de conducción y paisajes. 

Camping Iskibi en Goizueta



Plaza del pueblo

Puente en reconstrucción sobre el río Urumea


Al incorporarme a la NA-4150 veo señales de accidente. Una moto que me adelantó en el tramo anterior se encuentra completamente incrustada en la cuneta. Afortunadamente sólo resultan varias fracturas de sus ocupantes sin lamentar daños mayores. Llegamos a Lekumberri donde se encuentra el Camping de Aralar y nuestro 3º punto de control. Nos reciben una Coca-Cola y un pincho de chorizo a la sidra. Nuevo sello en el pasaporte y a continuar camino.


Entrada al camping de Aralar
Camping de Aralar, 3º CP

Ahora es la NA-7510 la que nos lleva a la pequeña localidad de Baraibar. Aquí entramos en plena sierra de Aralar. Realizamos un increíble descenso por una pista hormigonada que nos deja una vistas espectaculares para acabar desembocando en la NA-8503 paralela a la Autovía A-10 que nos dirige hasta Arbizu. La siguiente población que atravesamos es Alsasua donde paro a repostar. Sigo hasta Salvatierra donde tomo dirección sur por la A-2128 donde comienzan a aparecer de nuevo increíbles paisajes. Entre pinares llego a Larraona, más adelante Eulate y San Martín para acabar en las proximidades de Estella, ciudad que bordeamos para tomar la NA-1110 y detenernos en Ayegui. Concretamente en el restaurante Iratxe donde sellamos en el pasaporte el 4º punto de control y paramos a comer. Plato de verduras típicas navarras, donde no faltan los espárragos, carne guisada con patatas y helado de postre.

Restaurante Iratxe

Segundo plato, Impresionante!!!

Parking Restaurante. Punto de control 4º

Entrada Monasterio de Iratxe

Interior del Monasterio















































Con la tripa llena encaramos la última parte de la NavaRider. Ya sólo quedan unos 80 km. Dado que es buena hora y que paso por la puerta del monasterio de Iratxe, paro a hacer la visita correspondiente. Unas cuantas fotos y a continuar por la NA-1110 hasta el próximo destino: Puente de la Reina. Pero no voy por el camino recto, pues la organización ha previsto desviarnos por la NA-7008, donde pasamos por Grocín, Zabal y podemos disfrutar de unas magníficas vistas del embalse de Alloz. Algunas curvas y un buen llano después aparecemos en Puente la Reina donde sellamos en nuestro pasaporte el 5º punto de control. Tomo un café en el restaurante La Torreta por cortesía de la organización, que además nos sorprende con un concierto en directo. La plaza del pueblo bulle con un ambiente motero ingualable.

Plaza de Puente la Reina

Punto de control 5º











Foto por cortesía de la organización










Salgo de Puente la Reina y cubro los últimos kilómetros hasta Pamplona donde sellar el último punto de control (el 6º) del pasaporte y comentar las incidencias y aventuras del día. El céntrico parque de Anttoniuti vuelve a estar poblado de motos y moteros. Ha sido un día magnífico de curvas y moto.

Pasaporte completo de la NavaRiderDay 2018

Pero las sorpresas no acaban aquí, pues disponemos de 3 tickets para canjear por otras tantas cazuelicas y vinos en tres establecimientos de los adheridos a la semana de la cazuelica, que este año cumple su XVII edición y que ya se ha convertido en tradición en la capital navarra. Y como colofón, fiesta en la sala Indara, aunque yo la fiesta la perdoné. Desplazarme hasta el hotel, ducharme y volver a salir otra vez para Pamplona fue demasiado para mi maltrecho cuerpo.

Incluyo el magnífico vídeo con el que la organización resume un fantástico día de moto (yo aparezco en el minuto 1:54 de manera fugaz).